Sobre la mentoría
Una reflexión sobre el recorrido de Suyana por el ecosistema emprendedor

Si he logrado ver más lejos, ha sido porque me subí a hombros de gigantes.
- Isaac Newton
Cuando presentamos por primera vez el seguro satelital de Suyana ante una sala llena de reaseguradores en Lloyd's Lab, nos dimos cuenta de que no solo estábamos vendiendo un producto: estábamos traduciendo entre dos mundos. De un lado, una industria centenaria construida sobre tablas actuariales y precedentes históricos. Del otro, una revolución en tecnología satelital y aprendizaje automático que reescribe las reglas todos los días.
Estamos tendiendo puentes entre estos mundos para resolver uno de los desafíos más urgentes del cambio climático: cómo proteger a las comunidades vulnerables frente a eventos climáticos extremos. Hoy, mientras nos preparamos para lanzar nuestras primeras coberturas de sequía y marejada ciclónica en América Latina, quiero compartir una perspectiva que suele pasarse por alto en el relato de las startups: el papel fundamental de las aceleradoras y la mentoría para convertir ideas audaces en realidad.

Suyana Climate Insurance en el Demo Day de Lloyd’s Lab.
1 / La realidad detrás de los titulares
El relato del emprendimiento suele centrarse en los momentos glamorosos: los anuncios de financiamiento, las valuaciones de unicornio, las campanas de salida a bolsa. Pero ¿qué pasa con el camino más silencioso y arduo que va desde la chispa de una idea hasta un producto mínimo viable?
Este proceso de germinación es intrínsecamente colaborativo. Si bien emprender exige valentía, compromiso y una sana mezcla de ilusión y autodeterminación, ningún fundador triunfa solo. Siempre hay una amplia red de personas y organizaciones que apoyan el trabajo tras bambalinas.
Durante los últimos dos años, hemos tenido la fortuna de participar en programas prestigiosos como Lloyd's Lab, Creative Destruction Lab, Endless Frontier Labs y Harvard Alumni Entrepreneurs. Cada uno nos brindó mentoría y apoyo invaluables. Pero, como economistas de formación, no pudimos evitar hacernos la pregunta fundamental que todo emprendedor debería plantearse: ¿estos programas realmente funcionan? Y si es así, ¿cómo?
2 / ¿Las aceleradoras marcan la diferencia? Y si es así, ¿cómo?
La respuesta a la primera pregunta es un rotundo sí, y los datos lo respaldan.
La investigación sobre este tema cuenta una historia convincente. Un estudio exhaustivo del Banco Mundial encontró que los programas de aceleración aumentan las utilidades de las startups en 10 puntos porcentuales y las ventas en 5 puntos porcentuales (Mackenzie, 2021). Aunque estas cifras puedan parecer modestas, la verdadera magia ocurre en el terreno del financiamiento.
Los programas enfocados en la preparación para la inversión muestran un aumento de 12 a 14 puntos porcentuales en la probabilidad de obtener financiamiento externo, específicamente en empresas que de otro modo tendrían dificultades para acceder a capital (Cusolito, et al, 2021). Para startups de tecnología climática como la nuestra, que operan en una industria innovadora y de ritmo acelerado donde los inversionistas pueden dudar antes de entrar en terreno desconocido, esta diferencia puede ser decisiva.
Start-up Chile ofrece un caso de estudio contundente. El programa recibe 100 empresas al año con un costo de 15 millones de dólares, pero ya ha generado un ecosistema con varias empresas multimillonarias en su portafolio (Gonzalez-Uribe y Leatherbee, 2018). Las cuentas cierran porque aceleradoras como Start-up Chile juegan del lado de la casa: apuestan por muchos emprendimientos sabiendo que incluso unos pocos éxitos pueden generar retornos desproporcionados.
Y Combinator ofrece un ejemplo aún más llamativo de este enfoque de portafolio. Desde 2005, YC ha financiado a más de 4.000 empresas a través de sus cohortes semestrales, con una valuación combinada que supera los 600.000 millones de dólares. Entre sus egresados destacados figuran Airbnb, Dropbox, Stripe y DoorDash, cada una valuada hoy en decenas de miles de millones. Si bien la gran mayoría de las empresas de YC no alcanzan el estatus de unicornio, el puñado que sí lo logra genera retornos que empequeñecen toda la inversión del programa. Esto ejemplifica la lógica del capital de riesgo a escala: aceptar que la mayoría de las apuestas no darán frutos, pero asegurarse de que las ganadoras compensen con creces todas las pérdidas.
"Cuando aseguras por primera vez a agricultores bolivianos contra la sequía usando datos satelitales, las métricas tradicionales no siempre aplican."

Suyana Climate Insurance en Endless Frontier Labs de NYU Stern
3 / Más allá del capital: aprender las reglas no escritas
Lo que hace especialmente valiosos a las aceleradoras y los programas de mentoría no son solo las conexiones para obtener financiamiento, sino la transmisión de conocimiento tácito. Estar "listo para la inversión" implica aprender a moverse en un ecosistema completamente nuevo, con su propio lenguaje, sus expectativas y sus reglas no escritas. Algunas empresas aprenden de forma natural; el resto necesita más orientación, sobre todo si el sector es nuevo.
Este desafío es especialmente agudo en la tecnología climática. No solo estamos construyendo productos: estamos creando nuevos mercados en torno a problemas complejos como el riesgo climático. Por ejemplo, aprendimos que, al presentar el riesgo climático a instituciones financieras, empezar por las características de la tecnología era menos efectivo que partir de sus brechas de exposición existentes. De manera similar, al contratar científicos del clima, poner el acento en nuestra misión de proteger a comunidades vulnerables resonaba mucho más que nuestro stack tecnológico de vanguardia. Cuando aseguras por primera vez a agricultores bolivianos contra la sequía usando datos satelitales, las métricas tradicionales no siempre aplican. Es precisamente ahí donde los mentores con experiencia en territorios igualmente inexplorados se vuelven invaluables.
Los Programas de Preparación para la Inversión llenan un vacío crucial entre los enfoques intensivos (y costosos) de las aceleradoras y la capacitación básica en aula. Brindan un apoyo integral mediante capacitación individualizada, mentoría y coaching, con una intensidad suficiente para que las empresas queden listas para recibir inversión y a un costo lo bastante bajo como para escalar a un gran número de empresas. Varios estudios han documentado que los Programas de Preparación para la Inversión pueden ser eficaces para ayudar a empresas más pequeñas y con menos experiencia a cerrar la brecha de financiamiento. Un estudio del Banco Mundial encontró que el acceso a mentoría aumentó la preparación para la inversión de las empresas (Cusolito, et al, 2021). Desde la perspectiva del desarrollo del sector privado, esta lección es fundamental porque ofrece lineamientos sobre qué intervenciones priorizar.
La idea clave es que la preparación para la inversión es un concepto amplio, y gran parte del conocimiento esencial es tácito. Prepararse para la inversión exige aprender las reglas de un juego completamente nuevo. Los programas de mentoría sobresalen en esta transferencia de conocimiento, ya que ofrecen oportunidades de desarrollo de habilidades en las que mentores experimentados comparten su experiencia y orientación mientras los emprendedores desarrollan nuevas capacidades.
4 / El recorrido de Suyana
Estas ideas no son solo académicas: han sido nuestra experiencia vivida en Suyana. Estamos abordando problemas globales urgentes con tecnologías emergentes en mercados desatendidos. La complejidad de la ciencia del clima, la urgencia de los impactos climáticos y la necesidad de modelos de financiamiento innovadores generan desafíos únicos que se benefician enormemente de una guía experimentada.
Lo que hemos vivido en Suyana va más allá de la mentoría individual. A través de Lloyd's Lab, nos conectamos con reaseguradores que entienden nuestros modelos de riesgo. A través de Creative Destruction Lab, nos reunimos con aseguradoras para comprender sus desafíos de exposición climática. A través de Endless Frontiers Labs, conectamos con inversionistas y mentores que nos ayudaron en nuestra ronda de financiamiento. A través de Harvard Alumni Entrepreneurs, encontramos asesores con experiencia en construir empresas desde cero. No se trata solo de oportunidades de networking, sino de mecanismos de transferencia de conocimiento que condensan décadas de aprendizaje en una orientación enfocada.

Suyana Climate Insurance en el Creative Destruction Lab de la Universidad de Wisconsin
5 / Un agradecimiento sincero a nuestros mentores
Este artículo es un testimonio de nuestra gratitud hacia las organizaciones y personas que creyeron en nuestra visión. A todos en Harvard's Social Innovation and Challenge Initiative, Harvard Innovation Lab, Village Capital, Halcyon, Lloyd's Lab, Sancor Seguros Ventures, Aceleratec, Endless Frontier Labs, Creative Destruction Lab y Harvard Alumni Entrepreneurs: ¡¡gracias!!
Su apoyo nos está ayudando a que la protección climática sea accesible para las comunidades que más la necesitan. Mientras nos preparamos para lanzar nuestras coberturas de sequía y marejada ciclónica en América Latina, recordamos que el emprendimiento climático realmente requiere un enfoque de ecosistema.
Los datos confirman lo que hemos vivido en carne propia: las aceleradoras no solo producen historias de éxito individuales, sino que crean la infraestructura para que sectores enteros surjan y prosperen. Como decimos en Suyana, ¡se necesita a toda una aldea!
Referencias
- McKenzie, D. (2021). "Do Business Accelerators Work? If So, For Whom?" World Bank Research Observer, 36(2), 174-206.
- Gonzalez-Uribe, Juanita, and Michael Leatherbee. (2018). "The Effects of Business Accelerators on Venture Performance: Evidence from Start-Up Chile." The Review of Financial Studies, 31(4), 1566–1603.
- Cusolito, Ana Paula, Ernest Dautovic, and David McKenzie. (2021). "Can Government Intervention Make Firms More Investment Ready? A Randomized Experiment in the Western Balkans." The Review of Economics and Statistics, 103(3), 428–442.